La publicidad o marketing alimentario y los niños

Los padres podemos evitar que los niños se expongan a un marketing alimentario que pone en riesgo su salud.

Los adultos somos más vulnerables de lo que creemos a la presión del marketing alimenticio , pero nuestros hijos lo son mucho más. En la actualidad se emiten en horario infantil cantidad de reclamos publicitarios poco saludables para ellos.

En España, nuestros hijos pasan de media, más de dos horas diarias frente al televisor, algo que abre la veda a la publicidad. Esto dificulta que los niños realicen el mínimo de una hora diaria de ejercicio que recomiendan todas las autoridades sanitarias.

En palabras de la OMS, «existe una fuerte relación entre ver la televisión y padecer obesidad infantil».

Niño expuesto a marketing alimentario a través de la tele

Marketing de alimentos poco saludables

«Por desgracia, el marketing de alimentos poco saludables dirigido a niños ha demostrado ser desastrosamente eficaz». Esta frase entrecomillada aparece en la nota de prensa que acompaña al documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado Marketing de alimentos ricos en grasa, sal y azúcar para los niños.

El uso de frases persuasivas –»te ayuda a crecer»–, personas famosas, personajes de ficción, canciones pegadizas y efectos especiales explica el éxito de los anuncios entre los niños.

Uno de cada tres niños no padecería obesidad si se prohibiera el marketing alimentario en el horario infantil televisivo. Esta conclusión tan rotunda la encontramos en una investigación recogida en la revista European Journal of Clinical Nutrition.

Prohibir la publicidad de alimentos inconvenientes en la televisión española es factible. Ya se ha hecho en Suecia, Noruega, Grecia y la provincia de Quebec.

Los mensajes publicitarios en los niños
Marketing alimentario de alimentos poco saludables

Contrarrestar mensajes publicitarios

Los padres debemos contrarrestar los mensajes que transmite la publicidad. Podemos explicar a los niños que no es cierto que los alimentos anunciados generen fortaleza, belleza, felicidad o éxito.

También podemos demostrar al niño que las comidas caseras son tan ricas como los productos salados, azucarados o grasientos que ven a través de la publicidad. Para ello, basta con ponerlos a su alcance y predicar con el ejemplo.

Esto último es lo más importante, en mi opinión. Si los padres o cuidadores siguen una dieta saludable y practican ejercicio físico a menudo transmiten unos poderosos valores que acompañarán a sus hijos de por vida.

Alimentos saludables al alcance de los niños